
|
FARAÓN (Sólo en impreso, no se distribuye en formato digital) |
La
novela-documento más apasionante y clarificadora sobre los
Faraones y el Antiguo Egipto. |
-Esperad, por favor -interrumpió Meremnut desde la entrada de la tienda, con un gran halcón sobre el hombro y desenvolviendo el rollo que traía atado a su pata- Acaba de llegar el mejor de los hijos de Horus. Os leo textualmente: "Puesto de mil quinientos soldados a cada lado del Nilo. Igual disposición que el anterior. Distancia de dos mil cuerdas. Entre medio, puesto en isla de cuarenta cuerdas de largo con pocos soldados en casas grandes. Veinte carros cortos. Diez barcas para un azafe cada una en isla, ningún barco en los dos puestos de contención. Imposible ver más. Recomendamos venir Invisibles".
-Gracias, Meremnut, -dijo Isman- Ya tenemos claro el panorama y es como lo sospechábamos, un lugar que han intentado proteger de visitas por el río, sin preocuparse mucho por exploradores de tierra. Continuad, Arkanis.
-Para seguir con el propósito que indicáis, de continuar sistemática y silenciosamente, propongo un avance de seis mil infantes a cada lado del río, en línea y a dos cuerdas de distancia, formando azafes de ciento veinte hombres, o sea una diferencia numérica de cuatro a uno.
-Es decir, -agregó Elhamin- un ataque directo a cada vivac y simultáneo en toda la línea. Concuerdo con el plan de Arkanis. El resto que es de 3700 infantes, podría situarse un poco más al Sur y más allá la caballería, impidiendo que salga ni un solo hombre a dar parte a los de la isla. ¿Alguien propone algo mejor o arreglos a este plan?
-Que sea un Râdnie antes de aclarar, -dijo Henutsen- porque aparte de sorprenderles en el sueño más profundo, si alguno escapa tardaría un día entero en llegar hasta la isla del secreto, ya que no tienen barcas para hacerlo por el río.
Después de unos cuántos ajustes más, se dispuso un breve ensayo para el día siguiente y en la tarde comenzaron los preparativos para la movilización, que iniciarían días después. Se desmontaron todas las barcas rápidas para llevarlas más arriba de las cataratas y se les podían sumar otras, fabricadas con la gran cantidad de madera disponible en el astillero y cinco barcos a medio construir. Tres días más tarde, el Faraón se hallaba un poco impaciente y revisaba todos los trabajos...------------------------------------------------------------------
-Pues entonces, Gibured, los carros pueden llevar los pertrechos así que vais a descargar las provisiones no imprescindibles para embarcar a toda la infantería.. ¿Podrán dormir durante la navegación?
-Sí, Faraón. Los mapas de Hetesferes se confirman mutuamente con los datos que van recabando nuestros exploradores y todo este tramo hasta esa isla es bien navegable. Podrán ir cómodos para dormir. No tardará en hacerse de noche, pero llegaremos antes del amanecer.
-Ankemtatis ¿Cuánta armas boleras habéis recuperado?
-La mitad de los que hemos vencido en tierra las llevaban, así que tenemos un total de 5750 boleras y más proyectiles de los que pueden cargar los infantes. Por las reacciones en este último combate, siguen sin saber que pueden disparar de modo continuado las treinta bolas.
-Y esperemos que sigan sin saberlo. -dijo Isman- Ahora decidme, Elhamin, cómo estamos con los carros y cuadrigas.
-Seguimos con nuestras quinientas cuadrigas y sus dos caballos cada una, porque las pocas que tenía el enemigo, no valen ni para juegos de niños cuando pasan por muchas piedras. Sus ejes son de un metal ligero y tan duro como los de las armas boleras, pero las ruedas son frágiles. Ni un aprendiz de nuestros fabricantes las haría tan mal. En cuanto a los carros, hay más de los que podríamos llevar a cualquier sitio, pero cada uno requiere cinco caballos. Sólo hay quinientos caballos para ellos, así que estamos movilizando cien carros muy cargados de pertrechos y provisiones. No es poco
------------------------------------------------------------------
-Como veis, Faraón, -continuaba Espiria- Todo igual desde el último informe en cuanto a personal. Hay cinco mil quinientos hombres y no tres mil, pero han ubicado las tiendas en otra distribución, así que hay allí cuatro mil hombres del lado oriental y los otros mil quinientos siguen en el lado occidental. Las tiendas han sido colocadas de modo disperso, entre los pequeños arroyos que abundan en el sitio. Muchas están en zonas elevadas, como podréis ver en este mapa, y otras a varios codos de desnivel, de modo que se hace muy difícil el ataque con infantería y casi imposible hacerlo con cuadrigas. La caballería no podría tampoco atacar organizadamente, así que una batalla con la misma contundencia que lo hemos hecho antes, es imposible.
-Eso hace que variemos todo, -dijo Isman- porque además, casi seguro que ya saben de lo ocurrido aquí. Vamos a hacer ese ensayo Ankemtatis. Y Vos, Espirira, ordenad que se retraigan las líneas de exploradores y que incluso los que vigilan de cerca al enemigo, regresen con nosotros inmediatamente.
-Tenemos a los vigías casi encima de ese campamento y dos líneas de exploradores que se mueven en zigzag. No puedo retraer a toda esa gente en menos de un día
-Pues es el plazo que tienen. -respondió Isman- Dejad dos líneas de vigías a sólo cuarenta y veinte cuerdas de aquí, y hasta cinco cuerdas hacia ambos lados del río. De aquí al Este, también cuarenta cuerdas en abanico. Es suficiente para detectar al enemigo en caso que estuviera acercándose. Avisadme cuando no quede nadie a menos de cuatrocientas cuerdas del enemigo. Gibured, Vos dispondréis la guardia en el río, también a cuarenta cuerdas de aquí, como máximo.
Un rato más tarde, estaba armado el nuevo campamento con todo el material bélico fuera de la isla. Ankemtatis y Henutsen preparaban el arma para un disparo de prueba, preguntando a todos los Invisibles su opinión sobre la posición que tenía el tubo al disparar, ya que al parecer, apuntaba un poco hacia arriba...
------------------------------------------------------------------
-Son unas novecientas treinta cuerdas. -dijo finalmente Hetesferes- Si se disparan siete proyectiles, calibrando el arma para caer a unas diez cuerdas de distancia entre cada una, como este mapa, quedaría cubierta toda esa zona de vivac. El problema es que el cálculo de distancia hecho por los exploradores puede tener error de unas veinte cuerdas y hasta más...
-Es decir, -respondió Isman- que pueden quedar ilesos todos. ¿Qué pasaría si se dispara uno de los proyectiles más grandes?
-Que el cálculo de distancia importará poco. -dijo Elhamin- Como hemos visto en las dos explosiones de los disparos de ellos, más de un salto de pulgar (*) a casi mil cuerdas de distancia, representa una extensión de ciento cincuenta cuerdas de diámetro, más o menos. Por muy errado que esté el cálculo
(*)[Un salto de pulgar es la distancia relativa entre dos puntos observados poniendo el pulgar en uno, mirando con un ojo, que al cerrarlo y abrir el otro nos dará la sensación de distancia, la cual será relativa a la distancia real que hay entre el objeto y el observador. Los artilleros expertos que prescindían de los sistemas de goneometría actuales, tenían hasta principios del siglo XX tal capacidad de cálculo que acertaban un disparo de cañón a quince kilómetros con un error máximo de dos metros. ]
-Y además tenemos dos mil soldados que caminan hacia aquí desde hace unos diez Râdnies. Estarán demasiado cerca de nuestros vigías si es que no han superado su línea. Preparad inmediatamente el arma para lanzar un proyectil grande. Hay que asegurar la situación...
------------------------------------------------------------------
-Eran ellos o nosotros, Hermanos de mi Alma. Y bien sabéis que de ser nosotros, el precio que habría pagado Ankh em-Ptah, habría sido infinitamente más doloroso, sufriéndolo desde la región de Anubis
-Lo sabemos, Elhamin. -dijo Isman- Pero gracias por hacernos recordar que es así. No es menos doloroso al Ka de la emoción, pero atenúa el dolor en el Ka del pensamiento y eso necesitamos para seguir adelante. Que comience inmediatamente la obra de sepultura.
Los miles de soldados, convertidos en sepultureros, acabaron con el trabajo en menos de dos Râdnies. Un escriba hizo mientras tanto, un grabado en piedra que colocó sobre un pequeño montículo al acabarse la obra, que rezaba: "Con la supervisión de Anubis, bajo el Testimonio de Horus, el trabajo se ha hecho en los tres mundos y el Faraón ha vencido. Su conciencia está por encima de la del enemigo. Aquí se entierran dos mil cuerpos".
------------------------------------------------------------------
A menos de un día de marcha estarían sobre el lugar del impacto del proyectil, pero el Faraón ordenó que nadie se acercase a menos de trescientas cuerdas de ese punto. En ese tramo, el río discurre de Noreste a Sudoeste, así que en esa dirección se dirigirían por tierra, pero dando también un rodeo. La movilización de la expedición de Hilaris comenzaría junto con el despliegue de Elhamin y los demás, para separarse en el punto marcado donde dejarían el grueso de carros y Diva establecería el centro de comunicaciones del Norte. Gibured dejaría a tres mil hombres en los barcos y al mando de la flota a Mertinetis, quien debía avanzar con el Faraón hasta donde él indicaría, a trescientas cuerdas del lugar peligroso.
-Sigo sin estar satisfecho y tranquilo respecto a vuestra posición y los riesgos que pretendéis correr, Faraón. Sólo han pasado tres días y habéis advertido Vos mismo de no acercarnos
-Es preciso que lo haga, Elhamin. Debo ver con mis propios ojos los efectos de esas armas. Para eso tengo mi Heka y el Nejej que me indicarán si estoy en riesgo o no. No creo probable que el enemigo, viendo la explosión, se aventure a ese sitio, a pesar de las órdenes de relevo que tuvieran
-No me confiaría tanto en ello. -respondió el General con tono de gran preocupación- Recordad que aún debe haber en el cuartel del poblado unos diez mil hombres, si es que no se han sumado refuerzos desde la última vez que estuvo Hetesferes
------------------------------------------------------------------
-Así es, Arkanis, por eso no quiero hablar de planes definitivos, sino de supuestos. ¿Sabrán que nos preocupan los esclavos e intentarán tenerlos como rehenes?
-Eso, sin duda. -dijo Elhamin- Bien sabe el enemigo como somos y especularán con ello.
-¿Es posible, Hetesferes, que hayamos liquidado a sus mandos?
-No lo creo, Faraón. Los jefes no suelen alejarse siquiera de sus tiendas, en un socavón en el centro del campamento militar. Aquí he hecho un plano nuevo, quitando las flores y todo lo que disimulaba el dibujo. Esta es la distribución y los Invisibles ya tienen copias. Los círculos grandes son las tiendas de los soldados. Los trazos rectos son las barracas de los esclavos y los puntos negros pequeños son los puestos de vigías, con torres de unos diez ankemtras de altura. Veinte codos, para que os hagáis mejor idea. Los rombos indican barrancos que no se pueden escalar fácilmente. Al Sur, el campo de cultivos, de unos quinientos ankemtras por cada lado, pero también los árboles dispersos en la región son casi todos frutales. El edificio con forma quebrada es la factoría.
-Así que controlan visualmente todo el panorama. -comentó Hilaris- ¿Y puede que sea difícil hasta para los Invisibles infiltrarse por allí?
-No, General. -respondió Henutsen- No es difícil infiltrarse, incluso de día, pero sí es casi imposible hacer cualquier cosa sin que se note. Mi grupo no podrá hacer ahora más que observar. De noche sí que podríamos hacer diversas operaciones, como liquidar a los centinelas en las veintitrés torres de vigilancia, pero seguro que hay patrullas y otros puestos de guardia. Tendremos que tener claro cómo y dónde se cruzaría el río. Seis torres de este lado, el resto del lado Sur.
-¿Cuáles son las torres más altas, Hetesferes? -preguntó Isman.
-Las que están rodeando el campamento central, en la parte más alta del promontorio del Sur...
------------------------------------------------------------------
-Parece que os ha gustado la idea. No creo que envíen grandes grupos, al menos no mayores de quinientos o cuando mucho, de mil. Si les dejamos salir así, igual puede que demoren en enviar nuevas tropas cada vez, pero tarde o temprano tendrán que hacerlo. Sitiarles de modo explícito, como ya dijimos, sería largo y nefasto, pero así les obligaremos a moverse.
-Me gusta la idea, Faraón. -dijo Elhamin- Podríamos acercarnos un poco más, para quedar a sólo medio día de marcha. Entonces nos limitaríamos a perseguir de lejos a los que saliesen, hasta tenerles a suficiente distancia para evitar fugas y advertencias. ¿Qué decís los demás?
Con la aprobación de todos y los ajustes de detalles, más algunas ideas puntuales de los Comandantes, se dispuso una movilización para situar el campamento central a medio día marcha del poblado enemigo. Llegaron casi de noche al sitio escogido por Hetesferes, sobre unas colinas vegetadas con algunos promontorios notables que permitían dominar visualmente buena parte de la región. Allí se ordenó la distribución de las fuerzas, todas a la misma distancia, que se haría con doce guarniciones de mil trescientos hombres cada una y el campamento central, como número trece.
-Los Comandantes que formarán del otro lado del río: -decía Isman- Omar, Diva, Daverdis, Intelia, Unitis, Prinpoisis y Espiria. De este lado, Etherisis y Henutsen a nuestra derecha y Ankemtatis, Hilaris y Arkanis a nuestra izquierda. Comandante Meremnut os encargaréis con quinientos hombres de establecer las comunicaciones. No voy a indicaros nada porque sabéis mejor que yo cómo hacerlo. Lo más probable es que cualquier partida enemiga tome camino por este lado del río, pero no podemos saberlo. Quiero que hagáis los seguimientos de tal forma que les sorprendáis a un día de marcha del poblado, como mínimo, y también como condición, que tengáis una diferencia mínima de tres contra uno.
El orden de mandos por antigüedad lo tenéis claro, así que no cometáis imprudencias. Omar, Daverdis y Diva cruzarán el río con su gente en la barca que ya debe estar preparada río abajo. Los demás, en las del otro lado. Es posible que el enemigo tenga esos largavistas como el de Elhamin, así que tened cuidado y no os confiéis a que no puedan veros en la distancia. Como también sabéis, prohibido hacer fuego bajo ninguna circunstancia. Esta es una operación de acecho, seguimiento y ataque. Que Ankemtatis reparta equitativamente a los infantes provistos con las boleras. ¿Qué probabilidades hay de que hagan sus partidas con monturas, Hetesferes?
-Muy pocas, Faraón. Tienen pocos animales y casi todos usados en labores agrícolas o para movimientos internos. De este lado puede que tengan unos doscientos caballos y cien camellos o menos.
-Bien. Para eso disponemos aquí de quinientas cuadrigas Si alguien tiene más preguntas, que las haga ahora, porque debemos dormir y estar listos para iniciar mañana el plan, si los reportes no indican otra cosa.
------------------------------------------------------------------
-¡Vais a disparar a la de la derecha, General Elhamin! -le decía Ankemtatis mientras ataba las cuerdas a las palancas de disparo- Yo tiraré a la otra. La zona de la jefatura es vuestra Antes de volver a disparar, yo apuntaré de nuevo el arma. Si me prestáis vuestro tubo largavistas, el primer disparo me permitirá apuntar el resto
Elhamin entregó el aparato y Ankemtatis hizo un par de cálculos y observaciones más. A su indicación, tanto él como Elhamin, ubicado a sólo diez codos, tiraron de las cuerdas y Ankemtatis se mantuvo atento mirando con el largavistas. Le costaba enfocar el aparato para ver el cuartel de jefatura, pero lo halló justo cuando momentos después, estalló el disparo de Elhamin. Una alta columna de fuego, humo y polvareda oscureció lo que observaba. Al mirar a su izquierda, tras un breve espacio más claro, la otra guarnición también había dejado de verse, tapada por un velo anaranjado y gris.
-Hemos dado ambos disparos -dijo Ankemtatis- un poco más atrás del centro de cada guarnición. Se pueden ver las tiendas que están de este lado, que no han sido alcanzadas. Moved la graduación de la derecha del arma, un solo punto hacia abajo hasta que haga "click" Bien, disparemos de nuevo, General
------------------------------------------------------------------
-La cuestión no está en evitar esos cuarteles, -dijo el Faraón- sino en destruirles. No se les puede dejar ahí, que tarde o temprano tendrían que enfrentarles los mil hombres que hemos dejado en Aguas Rotas. ¿Cuánto tiempo hay desde aquí hasta el mar por el Paso Negro, sin contar las demoras?
-Quince o veinte días días. -respondió Esthardalia- Por el otro camino del Sur, unos veinticinco treinta, pero no lo descartéis para otras ocasiones. Os lo consignaré en los mapas porque cuando llueve como días atrás, el Paso Negro queda inviable y el otro camino, a pesar de lo estrecho, no se inunda.
-Gracias Esthardalia. Ahora dejadme pensar un poco, porque no podemos dejar esa espada pendiente y no podemos acercarnos sin ser vistos, a menos que lo hagamos de noche Supongo que el camino del Oeste sube a esa meseta y se baja por el otro lado ¿Se ve desde ahí el otro cuartel?
-No, Faraón, -respondió el mensajero- Aparte de haber dos días de marcha entre la meseta y el cuartel del paso, la misma montaña al Oeste de la meseta es muy alta. Quizá sólo se vería con largavistas como el del General Elhamin, pero desde el inicio del camino que baja de la meseta.
-¿Cuánto se tardaría en descender desde la meseta hasta el otro lado?- volvió a preguntar el Faraón.
-No hice yo el trayecto, Faraón, pero seguramente medio día o más. Imposible que los carros marchen por ahí.
------------------------------------------------------------------
-¡Mirad estos planos, Faraón! -decía Hetesferes mientras sacaba una caja con cientos de láminas de gran colorido, hechas en una especie de cristal muy fino y flexible- Si no fuese porque yo misma he realizado tantos, no creería que son mapas. Este lo reconozco, porque es el Nilo ¡Sin duda, mirad! Yo he mapeado el Sur y vosotros tenéis los del Norte, pero es como si los hubieran hecho desde el cielo, porque no hay montaña tan alta desde donde se pueda ver tanto la redondez del mundo ¿Y quién puede pintar una lámina así, con tanto detalle en un mapa ? ¡Es como si lo pintase el ojo que lo ha visto, en vez que una mano!
-Realmente sorprendente ¿Estáis segura que se trata del Nilo?
-Segurísima, Faraón. Mirad Esta parte de aquí es el Delta, y aquí los meandros al Norte de Karnak. Hasta Aquí es lo que tenéis en vuestros mapas. En el medio, la región de los Diez Colosos y desde ahí hacia la izquierda es todo lo que yo conozco, incluyendo la gran isla más al Sur de las Cuarenta y Tres Pirámides Esto de aquí tiene que ser el Mar de Naciente Creo que este otro es igual, sólo que en vez de visto por un ojo, está dibujado por manos expertas, con líneas que indicarán algo Tengo que seguir estudiando esto, pero necesito que Alvalopep me ayude a clasificarlos y clarificar las ideas
------------------------------------------------------------------
-Nosotros desconocemos el terreno, salvo por estos mapas, -decía Isman- pero aparte de las exploraciones previas, es seguro que Assiak ha hecho explorar muy bien dónde va meterse. Lo que no sabemos aún, es si ya ha partido ese ejército que indican los mapas y no estamos del todo seguros que los símbolos sean exactamente lo traducido
-¿No confiáis mucho en las traductoras, Faraón?
-En ellas sí, Elhamin, pero en la información contenida en los mapas, no podemos confiar demasiado. Ya veremos con qué nos encontramos al Norte. Los números han sido colocados según un criterio de clave, no con nuestro sentido de la numeración real. Por eso sospecho que los hayan hecho como lo haríamos nosotros, con errores aparentes, en caso de caer en manos ajenas. Si no fuese porque veo los cuerpos sutiles, con los que no se puede mentir, no estaría tan seguro de la buena voluntad de las traductoras------------------------------------------------------------------
-Debo confesaros algo, -decía Elhamin- y sabéis muy bien que no soy precisamente un miedoso Este lugar me tiene preocupado. Estos días y noches he estado sintiendo unas presencias Y estoy seguro que no son las Almas de los enemigos muertos. Es algo más perturbador, poderoso Lo sentí incluso antes de acompañar a Isman antes de iniciar el ataque, en su profundo su profunda meditación.
-También lo he sentido, -decía Henutsen- pero no tiene relación con el Reino de Anubis, al menos en forma directa. No se trata de una situación normal. No hemos apreciado nada durante la ceremonia fúnebre desde el mundo del Ka.
-¿Recordáis lo que decían Esthardalia y Ashtarizara sobre unos dioses de otro mundo castigados por Toselvero, el maligno esbirro de Seth que los quemó con fuego?
-Me estremece pensar, -decía Isman preocupado- que hayamos hecho algo similar con los que quemamos en estos ataques con los cilindros, aunque evidentemente, no les ha afectado el Ka en mayor medida que una lanza o una flecha
-Con estos no, padre mío, y tampoco con aquel cilindro del arma Puño. La ceremonia fue parecida a ésta, sólo que contaba con más ayudantes y menos muertos. Esto de aquí debió ser algo diferente, si es que se trata de algo realmente No sé, pero no he visto nada extraño en el territorio de Anubis.
------------------------------------------------------------------
-Mirad todos: Este mapa es de la última batalla, lo he actualizado con las bajas enemigas pero aún no he agregado las cuatro nuestras.
Estamos acampados aquí, al lado de vuestros instrumentos. El Heka y Nejej de arriba indica desde donde se dispararon las armas. Ahora este otro, que tiene las ciudades principales de Ankh em-Ptah desde Karnak, los puertos enemigos del Mar Naciente y toda esta región, incluyendo el camino que hemos hecho desde la Montaña del Ankh.
-Excelente, Hetesferes. ¿Si os indico un círculo podríais marcarlo sin estropear el mapa? Imagino que aquí no traéis tintas, pero cuando regresemos al campamento ¡No me digáis que hasta eso traéis!
-Sí, claro, -decía Hetesferes mientras sacaba un pequeño estuche de su cartera- Recordad que soy Ayudante de Campaña
-¡No quiero ni imaginarme cómo llevaréis la casa cuando estéis casados !
-¡Ah, no, Faraón! No llevaré ninguna casa. Seré siempre Ayudante de Campaña de vuestro General, aunque tenga que acompañarle al fin del mundo, si lo hubiese Como no lo tiene, daremos mil vueltas alrededor de él, pero ya no irá solo a ninguna parte. Bueno, mirad. Con este pincelillo, hacemos un círculo donde habéis marcado.
La lámina es firme y la tinta no secará hasta dentro de medio Râdnie. Si queréis modificarlo
-Está perfecto, según mi apreciación. -dijo el Faraón- ¿Según Vos, Hija?
-Y según la mía, padre. Está perfecto; este punto de aquí es donde llegamos por el sur, ya cerca de la Meseta del Paso Negro. En este punto de confluencia de los brazos del Río Tormentas, cerca del Nilo, volvimos para encontrar la zona, justo Y aquí al Noreste, donde entramos en el camino que viene del puerto Vamos, que está perfecto.
-¿Cómo habéis podido recorrer en dos Râdnies un círculo de unos doscientos cincuenta mil Ankemtras, por más que sea con el Ka?
-Muy fácil, Hetesferes. Primero un paso y luego otro, como en toda marcha, ja, ja, jaaa
-No os riáis de mi ignorancia, Henutsen. Ello os costará el desafío de enseñar a esta ignorante el método para salir con el Ka. ¿Cuántas fichas Cambiáis? -dijo Hetesferes mirando a Elhamin.
-Se le llama "cobrar", -respondía él confundido y con mal gesto porque no había entendido la broma- porque las primeras fichas que hacían eran de metal de cupre, compuesto de cobre y hierro ¡Ah!, ya vaya broma de mal gusto.
Gracias a Tod@s
Piramicasa Gabriel Silva
Somos fabricantes y constructores de pirámides desde 2001
TECNOLOGÍA CUÁNTICA PARA PRESERVAR LA SALUD Y MUCHO MÁS !!
NO NECESITA "CREER" ¡ INFÓRMESE !
Contacto