PÁGINA CREADA EN FEBRERO DE 2014
Página de comentarios de Lectores, imágenes en color y ampliación temática del Libro "Faraón"


FARAÓN
Piramicasa Gabriel Silva
ISBN 978 1 291 7152 5
www.lulu.com/spotlight/piramicasa

(Sólo en impreso, no se distribuye
en formato digital)

La novela-documento más apasionante y clarificadora sobre los Faraones y el Antiguo Egipto.
536 páginas
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Pirámides y  Piramidologia


SOBRE LA CATARSIS (Katarisis en el libro, Capítulo XXVII - Las Últimas Katarisis)

Al margen del Libro "Faraón", esta obra del mismo autor no va de "novela", sino de pura práctica. Posiblemente, el libro más importante de los últimos siglos.

-Habéis llegado providencialmente, Faraón. Me encuentro a punto de partir de este mundo, pero no sé qué pasará conmigo. He seguido el Camino de las Cobras durante once décadas y también mi esposa. Pero no sabemos qué ocurrirá. Necesitamos vuestro consejo.
-¿Y se puede saber quién es la afortunada…?
-La Comandante Epi, que ahora está recorriendo algunas tierras al Este y regresa mañana. Era soldado hace trece años, cuando hicimos aquella "Campaña de Bodas" que os hizo tanta gracia, al terminar con los obheritas en Tombizara. En realidad llevábamos ya treinta años pero lo mantuvimos en secreto hasta que Markobest ofició nuestra boda formalmente hace doce años. También ha seguido el Camino de las Cobras desde muy joven, pero está igual que yo, hecha un nudo de confusiones. No sabemos si moriremos o Ascenderemos pero queremos hacer lo correcto. Volver a nacer aquí no estaría mal, pero ya veis que aquí hay una gente maravillosa, tanto civiles como militares. No necesitan de nosotros.
-Creo que simplemente tenéis que profundizar la Katarisis, querido Hermano. Os habéis abandonado un poco, viviendo una vida recta, tranquila y feliz, pero sin aniquilar del todo a los enemigos interiores. Esos brotes de preocupación, del rencor y del dolor por los combates en que habéis participado; que si no se procesan quedan alimentando al "yo triste", las memorias de aquellos padecimientos y el "yo vacío", que siempre aparece cuando habéis aniquilado a los demonios más grandes…
-A veces lo he pensado así, pero no encontramos esos demonios porque lo pasamos muy bien aquí, sin nada que pueda alterarnos la vida… Nadie nos molesta… Todo el mundo lo pasa muy bien…
-¿No tenéis aquí ningún Sacerdote que instruya sobre la Katarisis?




-No, Faraón. No lo hemos pedido porque hasta los negros que viven más al Sur son gente muy sana y pacífica… Aunque ahora que lo decís, creo que a ellos les haría falta un poco más de instrucción. A veces mienten sin tener ninguna razón para ello, o hacen pequeñas tonterías, que si no les aconsejásemos, les sumirían en el caos y la brutalidad en que vivieron sus ancestros… Sólo precisan un poco más de atención para hacerse más sabios. Nobleza no les falta.
-Los visitaremos en estos días. No quiero irme del mundo sin visitar aquellas pirámides, que imagino habréis ido a conocer.
-¡Fue lo primero que fuimos a ver cuando esto quedó en paz! No es que sean tan impresionantes como las del Norte, pero por algo las habrán construido.
-Os enviaré algunos Sacerdotes en cuanto regresemos, pero ahora me gustaría deciros algunas cosas a Vos y a vuestra Amada, para que vuestra Ascensión sea segura. Conversaremos en cuanto ella vuelva.
Durante tres días, el General y su mujer tuvieron sesión permanente con Isman y Enhutatis, lo que sirvió también a la pareja faraónica para revisar el proceso mental y la limpieza necesaria para evitar que la cercana Ascensión sea interferida por parásitos emocionales, con el consecuente peligro de morir y retrasar la evolución, en vez que ir al Reino de los Cristalinos. Isman llamó a su escriba para que anotara todo lo importante, ya que el proceso de Ascensión, conocido por los médicos y descrito en los libros, sin duda tenía lagunas didácticas que se debían llenar con los puntos de vista de los que estaban más cerca.
-Las diferencias entre la "basura emocional" y los "demonios de las emociones" son grandes, -decía Isman- pero a veces no las vemos y confundimos las cosas. La basura emocional son sólo memorias que quedan en nuestra cabeza, en el Ka del pensamiento, en la parte de Sobek, que es instintiva, y por lo tanto, también en nuestro cuerpo. La mayoría de las enfermedades se deben a esas memorias que no procesamos y eliminamos, que se olvidan pero quedan ocultas en lo profundo del Ka del pensamiento. Aunque casi hemos desterrado la enfermedad en Ankh em-Ptah, cada persona tiene una memoria escondida de sus sufrimientos, de cosas que ha escuchado cuando estaba desmayada o muy herida… Todo eso que tratan nuestros Sacerdotes para purificar el Ka del pensamiento, que siempre acaba afectando al de la emociones En el caso nuestro, los sufrimientos peores han sido a causa de los enemigos que hemos aniquilado y por eso hemos pasado tantas noches en vela, recordando y meditando, para perdonarles y perdonarnos a nosotros mismos.
-Eso lo tenemos claro, Faraón. -dijo Epi- Lo hemos superado de tanto hablarlo y llorar juntos. Más o menos como todos los que hemos tenido que luchar tan duramente. Pero nos vendría bien recordar mejor los padecimientos en la niñez. Antes que Vos gobernaseis, seguramente recordáis los sacrificios que debíamos hacer por el hostigamiento constante de enemigos que ni sabíamos de dónde venían. Lo de enviarnos un Sacerdote y que nos haga regresar a la niñez para limpiar las memorias ocultas, vendrá muy bien, aunque los médicos hacen algo de eso con los ancianos y en los raros casos de enfermedad. Los conflictos que tenemos ahora tampoco son vicios, ni odios, pero puede que una especie de miedo, una incertidumbre que nos confunde y agobia. Somos felices, pero no sabemos qué ocurrirá después…
-¡Ahí habéis dicho Vos misma la clave! -exclamó Isman- O al menos una de las claves, que también vale para nosotros revisar con cuidado y eso podría ser una especie de "yo preocupado". La incertidumbre. Habéis pasado como todos nosotros por la incertidumbre de no saber qué peligros o enemigos encontraríamos en nuestro camino durante las campañas, durante las batallas, durante las exploraciones… Y ahora que estamos cerca del final de nuestro camino, no sabemos qué ocurrirá si Ascendemos. Lo sabemos porque Sekhmet y Anubis nos lo han dejado en teoría, pero de un modo muy "incierto", porque no es posible transmitir la experiencia. ¿Cómo puede un animal comprender lo que es la experiencia humana aunque alguien se lo dijera a su corto intelecto?, ¿Cómo explicarle a alguien que nunca salió del cuerpo físico conscientemente con el Ka de las emociones, lo que se siente y lo que se percibe? Podrá tener una buena teoría y de hecho la tienen todos los que aún no lo han conseguido, pero vivirlo es diferente y muchos no lo hacen porque aún tienen miedo ante la experiencia que desconocen dónde les llevará y cómo se manejarán con ella…
-¡Eso es, entonces! -dijo Arkanis- Aunque parezca imposible que tengamos miedo a estas alturas, estando tantas veces al borde de la muerte, heridos, sin miedo a perder la vida, nos da miedo ir más allá, porque sabemos que morir, como hemos muerto tantas veces, no es otra cosa que volver a nacer, y además en una nación como la nuestra en la que los civiles tienen una tristeza por cada mil alegrías, y los guerreros no estamos lejos de ello a pesar de los peligros. ¡No tenemos miedo a la muerte, pero sí a la Ascensión!
-Sí, hermanos, -intervino Enhutatis- aunque parezca imposible, no es otra cosa que un miedo infantil a lo desconocido. De esta vida de mortales conocemos los sufrimientos, las tristezas, los demonios de nuestras emociones y los pueblos esclavos y esclavistas. Hemos combatido por fuera y por dentro, aprendiendo a ser felices en cualquier situación y los hemos derrotado a todos o casi todos. Sin embargo nos sentimos seguros, aunque tengamos que morir y volver a nacer. Pero desconocemos lo que vendría después al Ascender…

-Pensamos, -dijo Isman- aunque sea a nivel inconsciente, que tendríamos que pasar por peligros mayores, análogos a la diferencia de Reinos Naturales, así como podemos tener una idea de eterno aburrimiento y eso nos parece espantoso, acostumbrados como estamos a la lucha, a la diversión e infinidad de placeres y alegrías, al contacto entre nosotros, a las maravillas que nos ofrece la Naturaleza desde nuestra perspectiva humana, al Amor de nuestras familias, de nuestros amigos y de todo nuestro pueblo… A ese peligro se refiere entonces la imagen de Sekhmet con un cuchillo mundano, porque hay un riesgo en el proceso y un cuchillo en lo alto que representa el miedo causado por el desconocimiento de lo que hay más allá. Pues ese miedo ha de ser observado en adelante como el enemigo a vencer ahora…
-Como podemos comprender, -dijo Arkanis- al final aquellos miedos pequeños, los primeros que tenemos cuando niños, son los que vuelven traicioneramente a echar brotes cuando estamos a punto de ir más allá sin morir…
-Sí, pero no olvidemos lo de las memorias dolorosas ocultas en el Ka de la mente y los pensamientos. -recordó Isman- Seguramente eso tendrá una base química en la cabeza, por eso algunas drogas hacen que algunas personas enfermen justo antes de hacer la Ascensión y mueran en vez de Ascender. Por eso es tan importante el servicio que los Sacerdotes médicos hacen a los ancianos. Nosotros estamos tan sanos y acostumbrados a valernos sin ayudas externas, con tanta actividad y ocupaciones que no nos damos tiempo a resolver esos conflictos escondidos que la mayoría de las personas manifiesta con alguna enfermedad, y si da tiempo y recurre a nuestros médicos, resuelve la causa, acaba la enfermedad y hacen su Ascensión… Otros no enferman porque aunque no tienen capacidad para explicarlo, hacen su Katarisis, meditan, entran en la paz y la armonía sin ninguna preocupación, atendidos en las residencias donde viven sin ninguna tarea obligada ni obligaciones que les preocupen…

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Piramicasa Gabriel Silva


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